Gran Fondo-Marathón, mar y una familia construida durante años
Hablar de los Hermanos Fidalgo es hablar de una forma muy concreta de entender la colombofilia. Miguel y Alberto, de Palma de Mallorca, han construido buena parte de su trayectoria alrededor de las pruebas de gran fondo, especialmente aquellas en las que la distancia y el mar convierten cada regreso en algo especial.
Durante años han orientado su selección hacia un tipo de paloma capaz de soportar muchas horas de vuelo, mantener la orientación en condiciones difíciles y, sobre todo, responder cuando las carreras empiezan a romperse. En Mallorca eso tiene un significado añadido. Una paloma puede recorrer cientos de kilómetros sobre la Península, pero para completar su viaje todavía debe afrontar el Mediterráneo y encontrar una isla que durante buena parte del trayecto ni siquiera puede ver.
«Ese escenario ha marcado profundamente la manera de competir y seleccionar de los Hermanos Fidalgo.»
En su propio palomar llevan años identificándose con las largas distancias. No se trata de una afición reciente ni de una orientación tomada después de un gran resultado aislado. En publicaciones de hace más de una década ya aparecían palomas suyas capaces de completar varios fondos marítimos, y desde entonces la idea se ha mantenido prácticamente intacta: utilizar la cesta como herramienta de selección y conservar especialmente aquellos ejemplares capaces de repetir en las pruebas más exigentes.
Uno de los puntos de partida importantes de la familia llegó alrededor de 2008, cuando recibieron dos palomas procedentes de su gran amigo Carlos Márquez epd (Padre y Madre del “ Disney 25” base de la Colonia) . Aquellos ejemplares terminaron formando una pareja que con el paso de los años se convertiría en una de las bases del palomar. A partir de ella aparecieron hijos, nietos y posteriores generaciones capaces de responder en diferentes grandes fondos.
Con el tiempo llegaron también nuevas incorporaciones. Palomas procedentes de diferentes criadores fueron entrando en el cuadro reproductor con el objetivo de reforzar determinadas cualidades. Entre los nombres que aparecen en su trabajo están, Carlos Marquez e.p.d, Jaime Solé e.p.d, Jos Veulemans, Inex Balleoux, Cor de Heijde, Jelle jellema, Ko Van Domelen, Hermanos Hagens, Torcuato Vilchez, Toni Salord y otros colombófilos con los que han mantenido relación durante años.
«Pero el criterio siempre ha sido el mismo: el nombre del pedigrí por sí solo no era suficiente. Las nuevas palomas tenían que demostrar que podían integrarse dentro de la familia y producir descendientes capaces de responder en las condiciones particulares de Mallorca. Ese proceso de selección fue dando forma a una colonia cada vez más orientada hacia Gran Fondo-Marathón»
En 2018, por ejemplo, 4 palomas marcadas de Ayamonte,una de sus hembras más conocidas, “La 33”, realizó una temporada especialmente destacada. Primero consiguió el 1.º Social y 4.º Insular desde Marbella, aproximadamente 720 kilómetros, y posteriormente volvió a responder desde Ayamonte, alrededor de 920 kilómetros, donde fue 5.ª Social y 38.ª Insular.
Ese mismo año otro ejemplar, “El Chupao”, también consiguió completar ambas pruebas. Fue 2.º Social y 15.º Regional desde Marbella y 2.º Social y 23.º Regional desde Ayamonte.
En el 2019, repitieron el éxito, marcando 5 palomas de Ayamonte, de estas cabe destacar al macho "Pompeyo" que está dando actualmente excelentes voladores en la isla vecina de Menorca.
No eran simplemente dos buenos resultados.
Una paloma que responde una vez puede haber realizado una gran carrera. Una paloma que semanas después vuelve a hacerlo sobre otra distancia larga y en condiciones diferentes empieza a ofrecer información mucho más valiosa para la reproducción.
Años después esa misma filosofía seguía apareciendo en nuevas generaciones.
En 2021 en la dura suelta de Cheles 880 Km, volvieron a marcar 2 palomas
En 2022 destacó el macho conocido como “808”. Ya había conseguido el 4.º Social desde Cabeza de Buey, en torno a los 720 kilómetros, y posteriormente volvió a destacar en Málaga con un 3.º Social y 20.º Insular.La carrera de Málaga fue especialmente dura, con una recepción muy reducida en el conjunto de participantes, en esta suelta el Búho realizo un 2º Insular y 1ºSocial (El búho ha dado grandes voladores en otros palomares de la isla, un nieto fué marcado Sagres 25) El detalle interesante es que el “808” era hermano de “La 33”.
Cuando diferentes hermanos son capaces de responder en pruebas largas, en años distintos y desde diferentes puntos de suelta, la lectura cambia. Ya no hablamos únicamente de un buen individuo, sino de una familia que empieza a repetir determinadas cualidades.
En 2023, volvieron a marcar del El Granado con un 6% de regresadas
Esa idea quedó todavía más clara en 2024.
La prueba de El Granado, aproximadamente 910 kilómetros, fue una de las carreras más exigentes de aquella temporada. Según la crónica publicada por los propios Hermanos Fidalgo, solo regresó alrededor de un 8 % de las palomas de Mallorca dentro del tiempo de control.
Los Hermanos Fidalgo consiguieron marcar cuatro ejemplares.
- “Mercedes” fue 3.ª Insular.
- “La Cola” terminó 10.ª Insular.
- “El Capitán” fue 11.º Insular.
- “Gonzalo” terminó 15.º Insular.
En una prueba donde las llegadas fueron escasas, conseguir cuatro palomas tenía un valor enorme.
Además, dos de ellas, “El Capitán” y “Gonzalo”, eran hermanos completos.
Otra vez aparecía el mismo patrón. No una paloma aislada. Una familia.
La llegada de “Mercedes” fue uno de esos momentos que explican por qué el gran fondo crea una relación tan especial entre el colombófilo y sus palomas. Después de una noche prácticamente sin noticias, apareció al día siguiente y terminó ocupando la 2.ª posición insular.
Más tarde regresó también “Gonzalo”.
En aquel momento ambos eran simplemente dos grandes viajeros. Un año después se entendería todavía mejor su importancia.
Sagres 1.050 Km: la confirmación de una selección
En 2025 llegó una de las pruebas más ambiciosas del calendario mallorquín: Sagres, Portugal, alrededor de 1.050 kilómetros hasta Palma.
La distancia por sí sola ya sitúa la prueba dentro del gran fondo extremo. Pero para una paloma destinada a Mallorca existe un último desafío decisivo: después de atravesar buena parte de la Península debe afrontar el Mediterráneo. La edición fue extremadamente selectiva.
Según los datos publicados por los propios Fidalgo, aproximadamente un 10 % de las participantes.
Los Hermanos Fidalgo consiguieron comprobar tres palomas.
Entre ellas estaba “Cayetana”, que terminó 1.ª Social.
Y aquí aparece probablemente uno de los detalles más importantes de toda la historia del palomar.
“Cayetana” era hija de Mercedes y Gonzalo.
Los dos progenitores habían demostrado su capacidad desde El Granado, alrededor de 910 kilómetros. Un año después, su hija respondía desde Sagres, aproximadamente 1.050.
Eso representa exactamente lo que cualquier colombófilo intenta conseguir cuando selecciona durante años. Primero aparecen dos viajeros. Después se reproducen.
Y la siguiente generación es capaz de superar una prueba todavía más exigente.
Otra de las palomas comprobadas desde Sagres fue “Olivia”, hermana de nido de Mercedes y, por tanto, tía directa de Cayetana.
Una vez más, las relaciones familiares aparecían detrás de los resultados. En ese momento el pedigrí dejaba de ser únicamente un documento. Se convertía en una explicación.
«Más de 900 kilómetros como filtro»
En 2025, al realizar balance de su trayectoria, los Hermanos Fidalgo contabilizaban 17 palomas comprobadas en pruebas superiores a los 900 kilómetros.
Catorce de ellas habían regresado desde distancias superiores a los 900 km y otras tres desde Sagres, alrededor de 1.050 km.
La cifra explica perfectamente cuál ha sido la prioridad del palomar durante años.
Se trata de construir una familia específicamente seleccionada para esas distancias.
Cada una de esas palomas aporta información. Qué familias repiten. Qué cruces funcionan. Qué ejemplares soportan mejor las horas de vuelo.
Qué líneas producen descendientes capaces de orientarse cuando el mar se convierte en el último obstáculo. Y con cada temporada esa información vuelve al cuadro reproductor.
Sagres 2026: de marcar a ganar
Si Sagres 2025 confirmó la capacidad de la familia, Sagres 2026 terminó llevando el trabajo un paso más lejos.
La Federación Balear de Colombofilia reconoció oficialmente a los Hermanos Fidalgo como campeones del Concurso Internacional Sagres 2026, la paloma vencedora fue una hembra "Covadonga"
"Covadonga" Hija de Capitan y Olivia, marcado él también en el Granado del 24 y ella Sagres 25 hermanos completos a la vez de Gonzalo y Mercedes (Padres de Cayetana)
O sea, dos parejas de hermanos completos, volados los 4 de 900 y 1.050 Km, crían dos palomas campeonas de Sagres
El resultado tiene un valor especial precisamente por todo lo que había ocurrido antes, no apareció de repente. Había detrás años de selección en Marbella, Ayamonte, Cabeza de Buey, Málaga, El Granado y otras pruebas de gran fondo. Había familias que ya habían demostrado capacidad por encima de los 900 kilómetros. Había una primera experiencia desde Sagres con tres palomas comprobadas. Y finalmente llegó la victoria.
Por eso probablemente el triunfo de 2026 pueda entenderse como algo más que un primer premio. Es la confirmación de una dirección de trabajo mantenida durante años. El Gran Fondo-Marathón como identidad
«Los Hermanos Fidalgo han encontrado su identidad principalmente en el Gran Fondo-Marathón.»
Ellos mismos han explicado en diferentes ocasiones que estas son las carreras que realmente les apasionan. Y eso se refleja en la manera de seleccionar. No buscan únicamente la paloma que llega primero. Valoran enormemente aquella que es capaz de regresar cuando las condiciones son realmente complicadas. Una paloma que completa 900 kilómetros sobre tierra ya ha realizado un esfuerzo enorme. Una paloma mallorquina que completa esa distancia y además debe atravesar el Mediterráneo añade una dificultad completamente distinta. No existe una carretera que seguir. No hay referencias terrestres durante buena parte del tramo final. La paloma debe abandonar la costa y continuar. Y precisamente ese tipo de comportamiento es el que durante años han intentado fijar Miguel y Alberto dentro de su familia de palomas.
Miguel y la preparación del equipo : Dentro del funcionamiento del palomar también destaca el papel de Miguel Fidalgo en la preparación de las palomas. En varias crónicas publicadas por su propio hermano Alberto, aparece reconocido expresamente su trabajo diario, su constancia y su forma de preparar el equipo para las pruebas largas. Después de El Granado 2024, por ejemplo, se destacó especialmente el trabajo realizado durante aquella campaña. No es un detalle menor. Una buena familia puede ofrecer grandes posibilidades, pero las carreras de gran fondo exigen también una preparación muy específica. La paloma debe llegar con reservas suficientes. Debe estar sana. Debe haber acumulado kilómetros. Debe recuperarse correctamente entre carreras. Y, sobre todo, debe llegar al enceste con la condición necesaria para enfrentarse a muchas horas de vuelo. Los resultados colectivos del palomar muestran que esa preparación ha tenido un peso importante. Cuando llegan varias palomas del mismo equipo en carreras con recepciones muy reducidas, resulta difícil atribuirlo únicamente a un individuo excepcional.
Una familia propia, pero abierta Otro aspecto interesante del trabajo de los Hermanos Fidalgo es que su familia no se ha construido de forma completamente cerrada. Han mantenido una base propia durante muchos años, pero al mismo tiempo han introducido ejemplares externos cuando han considerado que podían aportar algo. Ese equilibrio es importante. Una familia necesita conservar aquello que la identifica. Pero también corre el riesgo de estancarse si nunca incorpora nuevas cualidades. Los Hermanos Fidalgo han intentado mantener las dos cosas. Conservar las palomas que demostraban capacidad en el gran fondo-Marathón mallorquín y, al mismo tiempo, introducir genética procedente de grandes familias europeas de fondo y gran fondo.
«Después, como siempre, llega el verdadero y único juez: “la cesta” »
Una nueva incorporación puede tener un pedigrí espectacular. Puede proceder de un colombófilo reconocido. Puede ser hija de un gran campeón. Pero si sus descendientes no funcionan en Mallorca, esa línea difícilmente podrá convertirse en parte importante del palomar. Ese filtro ha ido dando forma a una familia que, después de más de veinte años, empieza a reconocerse por algo muy concreto: su capacidad para responder cuando aumenta la distancia, cuando la carrera se vuelve realmente difícil
Hay una idea que aparece repetidamente al revisar la trayectoria de Miguel y Alberto. Sus mejores resultados suelen aparecer precisamente en las carreras más largas. Ellos mismos han comentado que cuanto más dura se vuelve una prueba larga, mejor parece responder su familia.
Eso NO significa que deseen carreras con grandes pérdidas. Todo colombófilo quiere que regresen sus palomas. Pero desde el punto de vista de la selección, las pruebas difíciles ofrecen una información que las carreras sencillas no siempre pueden aportar. Cuando prácticamente todo el pelotón regresa, resulta más complicado distinguir ciertas cualidades. Cuando únicamente regresa un porcentaje pequeño, las palomas capaces de hacerlo empiezan a destacar por algo diferente.
Y si esas palomas además pertenecen repetidamente a las mismas familias, el criador empieza a identificar qué características merece la pena conservar. Así se construye una estirpe. No en una temporada. No con una sola pareja. Sino acumulando años de información.
«El mar como último juez .......»
Para entender completamente a los Hermanos Fidalgo también hay que entender Mallorca. El mar condiciona toda la colombofilia de la isla. Una paloma puede haber realizado correctamente toda la parte terrestre de una carrera y aun así encontrarse ante una decisión decisiva cuando llega a la costa. Debe cruzar. En algunas jornadas encontrará viento favorable. En otras, viento lateral. En otras tendrá que afrontar humedad, calor, niebla o cambios de visibilidad. Y después de muchas horas de vuelo debe mantener suficiente determinación para entrar en el Mediterráneo y continuar.
Probablemente por eso los Hermanos Fidalgo hablan de sus palomas de gran fondo con un orgullo especial.
Porque detrás de cada llegada existe una historia que no aparece completamente reflejada en una clasificación. Una paloma que regresa de Sagres no ha conseguido únicamente una posición. Ha atravesado territorios, horas de vuelo y finalmente el mar.
Cuando varias generaciones de una misma familia son capaces de hacerlo, el resultado empieza a adquirir otro significado.
De Marbella a Sagres ;
Mirando hacia atrás, la evolución del palomar puede seguirse casi a través del mapa.
- Marbella.
- Cabeza de Buey
- Málaga
- Cheles
- Ayamonte
- El Granado
- Sagres
Las distancias fueron aumentando. Las familias se fueron definiendo. Las mejores palomas pasaron a la reproducción. Y sus descendientes volvieron a ser enviados hacia distancias todavía mayores.
Y en 2026 el nombre de los Hermanos Fidalgo terminó colocado en lo más alto del Concurso Internacional Sagres.
Vista de forma aislada, cada paloma cuenta una historia. Vista en conjunto, aparece algo mucho más interesante: una línea de selección. Más que una colección de resultados
Quizá el mayor mérito de Miguel y Alberto Fidalgo no sea únicamente la cantidad de palomas comprobadas desde grandes distancias. “Es haber conseguido que esos resultados tengan continuidad familiar” Cuando una paloma de 900 kilómetros produce otra capaz de superar los 1.000, el criador obtiene algo mucho más importante que un diploma. Obtiene una pista. Cuando una hermana, una hija o un hermano vuelve a responder, esa pista empieza a convertirse en una tendencia. Y cuando la tendencia se mantiene durante años, podemos empezar a hablar de una familia.
Eso es lo que los Hermanos Fidalgo llevan intentando construir durante más de dos décadas.
Una paloma mallorquina de Gran Fondo-Marathón, no necesariamente la más bonita. No necesariamente la más rápida en una carrera corta. Sino una paloma capaz de continuar cuando el cuerpo empieza a pedir descanso. Capaz de levantarse hacia su palomar, el dia siguiente de ser soltada habiendo volado 12 horas el día anterior, Capaz de mantener la orientación cuando desaparece la tierra. Y capaz de encontrar nuevamente su palomar después de cientos de kilómetros.
Hermanos Fidalgo, gran fondo-Marathón como forma de entender la colombofilia Su historia no se explica únicamente con un campeonato. Tampoco con Sagres. Sagres es simplemente uno de los capítulos más recientes.
Antes hubo años de pruebas. Palomas perdidas. Palomas que regresaron. Cruces que no funcionaron. Otros que sí. Viajeros que terminaron convirtiéndose en reproductores. Hijos que confirmaron a sus padres. Y nuevas generaciones que siguieron aumentando la distancia. Por eso el Campeonato Internacional Sagres 2026 puede verse como la consecuencia de un proceso mucho más largo. Desde aquellas primeras palomas que empezaron a formar la familia hasta los ejemplares actuales, la filosofía prácticamente no ha cambiado. Seleccionar en la distancia. Conservar a los que demuestran. Cruzar buscando mejorar. Y volver a comprobar en la cesta.
En Mallorca, donde toda gran carrera termina teniendo al Mediterráneo como último juez, esa filosofía ha permitido a los Hermanos Fidalgo construir una identidad muy definida. Una familia hecha en Palma. Seleccionada durante años. Probada por encima de los 900 kilómetros. Capaz de regresar desde Sagres 1.050 Km. Y, sobre todo, una familia creada con un objetivo muy claro: volver a casa cuando hacerlo resulta realmente difícil.
«Hermanos Fidalgo - Colombofilia en su estado puro» — TOPPALOMAS







